Hacía más de medio año que no escribía aquí y cómo no sabía muy bien por dónde empezar he elegido ésta frase de un libro que he empezado hoy : "La última lección" , de Randy Pausch.
Creo que tiene mucha razón…hay cosas que (lamentablemente, o no) no podemos cambiar; los sentimientos de otras personas, lo que nosotros sentimos, la intensidad en la que nos afectan algunas cosas, pequeños detalles o decisiones que cuando las tomamos nos parecen casi intrascendentes pero que a la larga, a veces, nos damos cuenta de la repercusión que ésa decisión tuvo en nosotros o en nuestra vida y ya , aunque quisiéramos, no la podemos cambiar.
Cuando escribí la última vez había empezado a prepararme el MIR un poquito más en serio pero veía muy lejos el examen y todo lo que se pareciera a pensar en un "cambio de etapa" en mi vida.
Había pasado una de las mejores ferias de Córdoba que recuerdo , las califeñas quedábamos casi todas las tardes, aproveché el que sería mi último veranito de vida estudiantil yendo a todos los maratones que pude, la noche de San Juan en la playa, el pisito de Helen en Benalmádena…muchísimos momentos de diversión.
Los meses de verano fueron pasando y entre entrenamientos, quedadas con las califeñas, las clases de la academia, simulacros, mi cumple y alguna cosilla más cuando quise darme cuenta estábamos en Navidad y a menos de un mes de hacer el MIR.
Sé que durante ésos últimos meses podría haber estudiado muchísimo más, que no dí mi 100 % para hacer el examen lo mejor que pudiese (seguramente ni mi 70 % ) pero la verdad es que no me importa en absoluto no haberlo hecho.
Y lo digo feliz, con la tranquilidad de haber hecho en cada uno de los momentos de ésos meses lo que me apeteció hacer, lo que más felicidad pudiera darme y lo que yo consideré que era lo mejor para mí.
Por eso mismo no me arrepiento, ni siquiera un poquito, porque creo que no hay nada mejor que hacer en cada momento lo que creemos que más feliz pueda hacernos, quedarnos con todas las cosas buenas, y de las malas recordar lo mínimo imprescindible para que podamos aprender de ellas.
Desde que hice el examen también ha volado el tiempo . En menos de un mes llegaron los niños de la Comu a Córdoba y su llegada fue para mí como un inesperado y maravilloso regalito caído del cielo.
A ellos sí los disfruté al 100 % . Nos reímos muchísimo, bailamos sin parar en cada uno de sus conciertos , repartimos abrazos, besos, cariño, confidencias, con los chicos, con nuevas amistades y con mi Maki...muchos momentos que sé que no vamos a olvidar.
Durante esos días me sentí por primera vez un trocito más de la gran familia que es SETEM, y afortunadamente me he dado cuenta que es de ésas sensaciones que tienden a intensificarse con el paso del tiempo.
Y luego entre los días de relajación post MIR, las visitas a hospitales, la preparación de la “Ruta” con mis compis de SETEM (gran día J) y la inminencia de la elección de plaza ...Hemos llegado a Semana Santa!
Mañana me voy a la playita, con mi Chiqui, mi Juani y mi Belencita (cuánto te voy a echar de menos cuando llege Mayo granuja…) . Sé que lo pasaremos bien. Con dos grandes amigas y la mejor gemelita del mundo no puede ser de otra forma J.
Y luego la semana siguiente a Madrid, en poco más de una semana sabré cual será mi especialidad y destino para los próximos cuatro años.
Ni siquiera estoy nerviosa porque sé que no valdría de nada. Al final, como siempre, todo pasa por algo y pasará lo que tenga que pasar.
Intentaré aprender muchísimo para ser buena médica esté donde esté y , por supuesto, ser feliz y no olvidarme nunca de las cuatro personas que más quiero en mi vida, mis padres, mi tati y mi Belencita.
Jugar vuestras cartas de la mejor manera posible y si no os gusta la jugada que tenéis, o simplemente creéis que con las mismas cartas podéis tener otra mejor, cambiad de estrategia, y… arriesgaros…. el que no arriesga no gana ;)
Sed muy felices.







